sábado, junio 07, 2008
Porqué lo llaman racismo cuando es... ¡imbecilidad!
Cerca de donde vivo hay un "locutorio" de los que ahora abundan por doquier. La acera -por llamarla de alguna manera- es estrecha a más no poder, y en la entrada de dicho establecimiento todavía más. Hay una madre con el carrito de bebé y dos chicos hablando con ella, ocupando toda la acera. Al llegar dónde están ellos, suelto un "por favor" suplicante y los dos chicos se mueven, pero hacia el carrito, con lo que sigue quedando poco sitio, pero logro pasar sin tocarles ni bajarme a la calzada. Nada más pasar uno de los chicos suelta, escupe o vomita la palabra "racismo". ¡¡??. Le digo que da igual el color de la piel, el asunto es que están impidiendo el paso y además en lo más estrecho. Me contesta que baje a la calzada, yo le digo que no, que no tengo porqué... El otro chico intenta alejarme. La conversación eleva el tono: "Pues te jodes", me dice, en un alarde de potente argumentación... En fin, decido marcharme y no darle el gustazo de cumplir los guiones que le han dado en cualquier ONG del ramo para conseguir quedarse otros 6 meses a cuenta de un juicio que yo tendría perdido de antemano. Hoy he constatado que la palurdez no tiene patria ni bandera (Einstein lo dijo más bonito con la estupidez humana y el universo), y tal y como está la justicia en este país... ¡Ah!, se me olvidaba, ellos eran negros y yo me puse igual.
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1 comentario:
Muy bueno, dentro del cabreo que imagino pillarías. Algunos se traen la lección muy bien aprendida, y saben que en nuestro mundo de paz y amor sin fronteras uno se baja los pantalones antes de que lo tilden de racista. Faltaría más.
No te hagas mala sangre, en mi opinión actuaste bien, da igual el color, el que es un bocas es un bocas .
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